Consejos para el dolor

¿Se puede aliviar el dolor sin medicación?

Las personas con dolor crónico pueden caer con facilidad en desesperanza, depresión y ansiedad permanente. Según el BVSD (Asociación Profesional de Médicos y Psicoterapeutas en Dolor y Medicina Paliativa de Alemania), 3,4 millones de personas en Alemania padecen dolor crónico grave. La Sociedad Alemana del Dolor eleva la cifra y estima que entre 12 y 15 millones de personas sufren dolor de forma recurrente.

El dolor crónico, como el dolor neuropático, constituye una enfermedad en sí misma, que puede limitar seriamente la vida cotidiana, provocar incapacidad laboral y favorecer el aislamiento social. En este contexto, se señala que:

“En aproximadamente uno de cada tres pacientes existe una lesión nerviosa. Las personas afectadas a menudo se sienten incomprendidas por médicos y entorno, y soportan una enorme carga psicológica. Muchos pacientes con dolor arrastran una larga historia de sufrimiento antes de llegar finalmente a un especialista en dolor”.

Pacientes con dolor crónico: una atención insuficiente

En Alemania solo existen unos pocos cientos de médicos especializados en dolor y alrededor de 150 centros específicos capaces de atender a personas con dolor crónico. Esto evidencia que la atención a estos pacientes aún es claramente mejorable.

En zonas rurales, encontrar una consulta especializada en tratamiento del dolor es especialmente difícil. Ya en 2019, la radiotelevisión bávara (BR) advertía: “Los especialistas en dolor alertan: millones de pacientes esperan ayuda”. Uno de los mayores problemas es el tiempo que transcurre entre los primeros síntomas y el inicio de un tratamiento adecuado: una media de cuatro años, durante los cuales muchos pacientes vagan por el sistema sanitario sin una respuesta clara.

En declaraciones a la televisión pública ZDF, Wolfgang Straßmeier (BVSD) explicaba: aunque existe una formación adicional en “terapia especializada del dolor”, el término “terapeuta del dolor” no está protegido. Cualquier médico puede utilizarlo, lo que hace que el destino de muchos pacientes dependa del azar. El resultado: numerosos pacientes con dolor crónico están insuficientemente atendidos y sufren de manera innecesaria.

La llamada “planificación de necesidades” del sistema sanitario alemán se basa en especialidades médicas reconocidas. Como la medicina del dolor no es una especialidad propia, no existe una cuota mínima de especialistas en relación con la población. En otras palabras: sin especialidad, no hay planificación ni cobertura garantizada.

¿Se ha minimizado el riesgo de adicción?

Medicamentos como OxyContin o fentanilo se convirtieron en superventas. En Estados Unidos, millones de personas recurrieron a analgésicos potentes por desesperación, lo que derivó en una auténtica catástrofe sanitaria. En Alemania, según el BVSD, los 1.206 terapeutas del dolor que ejercen de forma ambulatoria solo pueden atender a 350.000 pacientes por trimestre, aproximadamente el 10 % de quienes lo necesitarían.

Analgésicos con potencial adictivo

En Estados Unidos, decenas de miles de personas, especialmente de la clase trabajadora y media, desarrollaron adicción a los analgésicos opioides. con un gran riesgo de dependencia.

Entre 1999 y 2017, casi 400.000 personas murieron en EE. UU. a causa del abuso de opioides, según datos oficiales. Entre las víctimas más conocidas se encuentra el cantante Prince, fallecido en 2016 a los 57 años por una sobredosis de analgésicos.

Analgésicos en Alemania

También en Alemania ha aumentado el uso de opioides en la última década: entre 2006 y 2015 creció cerca de un tercio. “Los opioides funcionan, sin duda”, explica el profesor Dr. Gerd Glaeske, experto en medicamentos de la Universidad de Bremen. “Pero se utilizan con demasiada frecuencia, por ejemplo en dolores de espalda”.

Su advertencia es clara: los opioides deberían emplearse solo cuando sean imprescindibles, como en cuidados paliativos. Usarlos de forma generalizada podría llevar a una situación similar a la de Estados Unidos.

Aunque el sector farmacéutico asegura que un escenario así es poco probable en Alemania, las cifras invitan a la reflexión: en 2018 se prescribieron 8,8 millones de envases de analgésicos opioides con alto potencial de dependencia. Además, de los aproximadamente 140 millones de envases de analgésicos vendidos cada año en Alemania, 105 millones se dispensan sin receta. El resultado es preocupante: de media, cada persona consume casi dos envases de analgésicos al año.

El enfoque de medisana: aliviar el dolor sin fármacos

¿Es posible aliviar el dolor sin recurrir a medicamentos? Medisana apuesta por una alternativa innovadora con dispositivos para el dolor, equipos terapéuticos portátil diseñado para el tratamiento del dolor.

La gran ventaja  de estos dispositivos son flexibilidad de uso: pueden utilizarse en casa, en el trabajo, en entornos clínicos e incluso durante el descanso nocturno. Son fáciles de manejar y permite tratar tanto superficies amplias como zonas pequeñas y de difícil acceso.

Estos dispositivos de ultrasonidos se emplea en la terapia del dolor del tejido conectivo y del aparato locomotor. Puede proporcionar un alivio rápido tanto en dolores agudos como crónicos, por ejemplo en casos de inflamación o contracturas. También ha demostrado su utilidad en molestias como el dolor mandibular o el conocido codo de tenista.

El principio de funcionamiento se basa en ondas ultrasónicas de baja frecuencia que transmiten energía en forma de calor, actuando directamente sobre la zona dolorida. Esto favorece la irrigación del tejido, relaja la musculatura y mejora la circulación, sin efectos secundarios ni necesidad de gel conductor.

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